Miles de ciudadanos venezolanos residentes en la Argentina se reunieron este sábado en las inmediaciones del Obelisco para celebrar lo que definieron como el inicio de una nueva etapa en su país, tras la caída de Nicolás Maduro. La convocatoria surgió a través de las redes sociales y fue creciendo de manera espontánea a lo largo de la jornada.
Con banderas, gorras con los colores patrios y carteles cargados de mensajes de esperanza, los manifestantes expresaron su emoción por un hecho largamente esperado. Muchas de las personas presentes relataron historias de exilio y separación familiar, marcadas por años de espera y distancia.
La movilización estuvo acompañada por bocinazos de los automovilistas que circulaban por la avenida 9 de Julio, mientras en la Plaza de la República se entonaba el himno nacional venezolano y se escuchaban expresiones de apoyo a la operación llevada adelante por Estados Unidos.
Ante la concentración, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso un refuerzo preventivo de seguridad en la zona. Al caer la tarde, el Obelisco y el Puente de la Mujer fueron iluminados con los colores de la bandera venezolana, y se colocó una enseña nacional en el monumento como gesto de acompañamiento.
En el plano político local, distintos dirigentes manifestaron su respaldo al acontecimiento. En paralelo, el Ministerio de Seguridad reforzó la custodia de las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela.
De manera simultánea, frente a la embajada estadounidense en el barrio de Palermo, agrupaciones de izquierda realizaron una protesta en repudio al accionar del gobierno de Donald Trump, responsable de la orden de captura de Nicolás Maduro, en un operativo que generó impacto a nivel internacional.




