En el marco del paro general convocado contra la reforma laboral, trabajadores de Fate llevaron adelante este jueves un corte en la autopista Panamericana, a la altura de Virreyes, en rechazo al cierre de la planta y a los más de 900 despidos anunciados, pese a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.
La protesta se concentró sobre el Ramal Tigre, a la altura de la calle Uruguay, en coincidencia con la medida de fuerza impulsada por la Confederación General del Trabajo. En el lugar intervino Gendarmería Nacional Argentina, que solicitó a los manifestantes liberar al menos un carril para evitar el bloqueo total de una de las principales vías del AMBA. Los operarios accedieron y se habilitó un corredor con tránsito restringido.
“Parece que lo único que entienden es esto. Necesitamos que la CGT se ponga a la altura; van a ser miles de compañeros los que van a quedar en la calle”, expresó Carlos, trabajador de la empresa, en declaraciones a C5N.
A la movilización se sumaron delegados y referentes sindicales de otras firmas en conflicto, como Georgalos y Lustramax, además de dirigentes de partidos de izquierda.
Orden de desalojo
El miércoles, efectivos policiales se presentaron en la planta ubicada en San Fernando, luego de que el juez de Garantías N°4, Esteban Eduardo Rossignoli, hiciera lugar al pedido del fiscal Marcelo Fuenzalida y dispusiera el “inmediato desalojo y lanzamiento del inmueble”, con restitución a sus propietarios.
El magistrado aclaró que la resolución no limita el derecho constitucional a manifestarse fuera del establecimiento y que cualquier intervención de la fuerza pública deberá realizarse con criterio de proporcionalidad y únicamente cuando resulte estrictamente necesario.



