La cooperativa láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia tras presentar formalmente el pedido de quiebra ante la Justicia, al no poder afrontar sus compromisos económicos.
La decisión fue tomada luego de reconocer un escenario de insolvencia financiera y parálisis productiva. La firma acumula una deuda cercana a los 120 millones de dólares y mantiene más de 1.500 acreedores, en el marco de un proceso concursal que ya reflejaba una situación límite.
El deterioro también impacta de lleno en su actividad: la producción cayó drásticamente, pasando de unos 4 millones de litros diarios en sus mejores épocas a menos de 500.000 en la actualidad. En ese contexto, la empresa vendió activos y marcas históricas como “Las Tres Niñas”, en un intento por generar liquidez.
Informes judiciales advierten que la cooperativa se encuentra en cesación de pagos y con una grave insolvencia patrimonial. El pedido de quiebra será analizado en una asamblea extraordinaria convocada para el 30 de abril en Sunchales.
Desde el gremio Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina cuestionaron con dureza la situación y señalaron que la empresa adeuda ocho meses de sueldos, además de haber interrumpido aportes vinculados a la salud de los trabajadores.
Aunque el panorama es crítico, desde el sector sindical no descartan que el proceso de quiebra pueda abrir una instancia de reorganización que permita la continuidad de la actividad bajo una nueva estructura.
Mientras tanto, crece la incertidumbre sobre el futuro de una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina, que aún mantiene operativas tres plantas en la provincia de Córdoba.



