Paraná: imputaron a un sacerdote por intento de homicidio tras la descarga eléctrica que sufrió un niño

La Justicia imputó por homicidio en grado de tentativa a un sacerdote tras el grave episodio en el que un niño sufrió una descarga eléctrica al tocar un portón en la ciudad de Paraná. El menor continúa internado mientras avanza la investigación judicial.

El imputado es el sacerdote César Jesús Schmidt, señalado por el hecho ocurrido en una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid, donde el niño recibió una fuerte descarga eléctrica cuando intentaba recuperar una pelota que había caído dentro del patio.

La fiscal Patricia Yedró formalizó la imputación con la asistencia del abogado defensor Mario Martínez durante la audiencia de medidas de coerción realizada ante el juez de Garantías Eduardo Ruhl.

Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó distintas medidas cautelares para el imputado. Entre ellas, se dispuso la obligación de fijar domicilio, la prohibición de salir de la ciudad de Paraná y la obligación de permanecer a disposición del Ministerio Público Fiscal.

El juez Ruhl hizo lugar al pedido de la Fiscalía, por lo que el sacerdote continuará sometido al proceso judicial mientras avanza la investigación.

El accidente que conmocionó al barrio

El hecho que originó la causa ocurrió el sábado 7 de marzo al mediodía. El niño, identificado como Esteban Bogado, jugaba a la pelota con otros chicos en la vereda de una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid.

En un momento del juego, la pelota cayó dentro del patio de una casa que cuenta con un alto tapial y un portón metálico. Según relataron vecinos, el niño se acercó para tocar timbre y pedir que le devolvieran la pelota, pero no obtuvo respuesta.

Ante esa situación, decidió trepar el portón para recuperar el balón. En ese instante recibió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó atrapado durante más de un minuto en contacto con el portón electrificado.

Un vecino intentó auxiliarlo, pero también sufrió una descarga al acercarse. Finalmente, una mujer del barrio logró intervenir utilizando un palo para separarlo del portón, lo que permitió cortar el contacto con el metal energizado y que el niño cayera al suelo.

De inmediato se dio aviso a la Policía y a los servicios de emergencia. Minutos después, el menor fue trasladado al Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, donde permanece internado bajo estrictos cuidados médicos.

Evolución y acompañamiento del barrio

Tras el accidente, el niño sufrió quemaduras severas en sus piernas. El equipo médico continúa realizando controles y evaluaciones para descartar posibles complicaciones.

En las últimas horas, la evolución favorable del menor renovó la esperanza de su familia y de los vecinos del barrio. “Está mejorando a pasos agigantados”, expresó una familiar en diálogo con medios locales al referirse a la recuperación que viene registrando desde el inicio de la semana.

Mientras tanto, vecinos, amigos y compañeros siguen de cerca su recuperación y esperan su pronta vuelta a las actividades habituales y a los partidos de fútbol que compartía con otros chicos del barrio. El deseo de todos es acompañarlo hasta que pueda regresar a su casa y retomar su vida con normalidad.