El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, evitó entrar en polémicas con el presidente Javier Milei, pero reclamó un clima de respeto para fomentar inversiones y confirmó que la entidad busca concretar un encuentro con el mandatario.
Tras los recientes ataques de Milei al sector industrial, Rappallini destacó la necesidad de generar confianza y señaló que la UIA espera poder reunirse con el jefe de Estado. “No vamos a entrar en debates sobre los dichos del presidente. Argentina necesita recuperar la confianza y el respeto para crear un clima empresarial adecuado en esta etapa”, afirmó.
En diálogo con Radio Rivadavia, el dirigente subrayó la importancia del diálogo entre el sector público y privado. “Es fundamental recrear la confianza para que haya inversión. Seguramente nos reuniremos en algún momento con el Presidente; estamos evaluando el momento adecuado. Tenemos contacto permanente con el secretario de Industria y el ministro de Economía, y ese vínculo, tanto a nivel político como técnico, funciona de manera razonable”, agregó.
Rappallini también destacó la visión del Gobierno hacia una mayor apertura e integración al mundo, pero advirtió que el sector industrial demanda correcciones en distorsiones estructurales de la economía. “Reclamamos cambios en las distorsiones heredadas, la presión fiscal, los problemas laborales y las tasas de interés, que siguen altas”, explicó.
En las últimas horas, la UIA difundió un duro comunicado titulado “Sin industria no hay Nación” y publicó su encuesta mensual, que reflejó una fuerte caída de la actividad y un deterioro de las expectativas del sector. “El 20% del PBI es industrial. Contamos con 1.200.000 empleos directos y entre 3.600.000 y 4.000.000 si incluimos los indirectos”, detalló.
Rappallini enfatizó que la discusión central pasa por el modelo de integración económica del país. “El debate es sobre cómo nos integramos al mundo. Seguimos conviviendo con distorsiones del pasado que no creó el sector privado; fuimos sobrevivientes de un sistema que las generó”, indicó.
Además, advirtió sobre los riesgos de una apertura comercial sin reformas previas. “Nos preocupa que se abra la economía sin corregir distorsiones. De lo contrario, la apertura puede convertirse en un atajo para disciplinar los precios sin que las empresas locales puedan adaptarse”, sostuvo.
Por último, el titular de la UIA remarcó que los cambios requieren coordinación entre el sector público y privado. “La transición es compleja, y nuestro objetivo es que el entramado industrial forme parte de una Argentina integrada al mundo”, concluyó.
Fuente: Los Andes



