La Policía de Entre Ríos atraviesa una profunda crisis: salarios, endeudamiento y salud mental en el centro del debate

La situación que atraviesa la Policía de Entre Ríos volvió a instalarse en el centro de la escena a partir de un análisis realizado por el licenciado Héctor Olivera, quien advierte sobre una problemática que, según sostiene, va mucho más allá de la cuestión salarial.

De acuerdo con el planteo, la fuerza enfrenta un escenario marcado por bajos ingresos, un elevado nivel de endeudamiento entre los efectivos y un creciente impacto sobre la salud mental del personal, factores que generan preocupación dentro de la institución.

Uno de los principales puntos señalados es que numerosos policías destinan gran parte de sus haberes al pago de préstamos y otras obligaciones financieras. Según testimonios recogidos, los descuentos reducen considerablemente el salario disponible, dificultando afrontar los gastos cotidianos de sus familias.

El informe también pone el foco en la salud mental de los efectivos. Se sostiene que muchos agentes atraviesan situaciones de estrés, agotamiento y angustia, pero que el acceso a tratamientos psicológicos o psiquiátricos resulta económicamente difícil. A ello se suma que, en algunos casos, solicitar una licencia por razones de salud puede implicar la pérdida de adicionales salariales, lo que lleva a muchos a continuar trabajando pese a atravesar situaciones personales complejas.

Olivera afirma que la combinación de exigencias laborales, exposición permanente al riesgo y dificultades económicas conforma un escenario que requiere respuestas urgentes. En ese sentido, plantea que la problemática ya no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de la seguridad pública, sino también como una cuestión social y humana que afecta a quienes tienen la responsabilidad de brindar protección a la comunidad.

Finalmente, el análisis sostiene que una mejora salarial, medidas para aliviar el endeudamiento y políticas integrales de acompañamiento en salud mental aparecen como ejes fundamentales para afrontar una situación que, según advierte el autor, continúa profundizándose dentro de la fuerza policial entrerriana.