La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha una actualización del monotributo que rige desde marzo y afecta a todos los contribuyentes del régimen simplificado. El ajuste, correspondiente a la actualización semestral, implica un incremento en las cuotas mensuales y también en los límites de facturación de cada categoría.
El aumento promedio es del 14,29% respecto a los valores vigentes hasta febrero. Esto impacta directamente en el monto que deben pagar tanto quienes prestan servicios como quienes comercializan bienes. Además, muchos contribuyentes ya habían sido recategorizados en febrero, por lo que ahora enfrentan una doble presión: un cambio de categoría y cuotas más elevadas.
Entre los nuevos valores, la categoría A pasó a $42.386,74 mensuales y la categoría B a $48.250,78. En el caso de la categoría C, los montos varían según la actividad: $56.501,85 para servicios y $55.227,06 para venta de bienes. En los niveles más altos, como la categoría K, las cuotas alcanzan cifras mucho más elevadas, superando el millón de pesos para prestadores de servicios.
Además, se actualizaron los topes de facturación anual. Por ejemplo, la categoría A ahora permite ingresos de hasta $10.277.988,13, la B hasta $15.058.447,71 y la C hasta $21.113.696,52. Estos nuevos límites pueden permitir que algunos contribuyentes se mantengan en su categoría, aunque deberán afrontar pagos más altos.
El incremento responde al mecanismo automático de actualización basado en la inflación, tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor del segundo semestre de 2024. Este sistema ajusta el monotributo dos veces al año, en marzo y septiembre.
La próxima revisión será en agosto, cuando los contribuyentes deberán analizar nuevamente su situación de cara a la recategorización obligatoria. Mientras tanto, el impacto de los nuevos valores ya se siente en el bolsillo.



