El presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Matías Martiarena, se refirió a la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa que comenzará el 8 de junio, enfocada en terneros y terneras. Si bien destacó que Argentina es considerada un modelo internacional por la articulación entre productores y el Senasa, advirtió por los inconvenientes que genera la modificación del calendario habitual.
Recientemente llegado de París, Martiarena analizó su participación en la Asamblea de la Organización Mundial de Sanidad Animal, donde se abordaron problemáticas sanitarias globales como la fiebre aftosa, la peste porcina africana, la influenza aviar y la resistencia a los antimicrobianos.
En ese marco, señaló que “la situación sanitaria internacional es compleja” y sostuvo que Argentina debe mantener una política de prevención frente a enfermedades que impactan en el comercio ganadero mundial. En particular, indicó que “Sudáfrica atraviesa serias dificultades para controlar la fiebre aftosa debido a problemas en la cobertura de vacunación, mientras que Argentina es tomada como ejemplo internacional gracias a su sistema sanitario articulado entre productores, entes sanitarios y el Estado a través del Senasa”.
“La realidad también es mostrar cómo está el mundo en cuestiones de aftosa, que es lo que nos interesa debido a nuestra intensa actividad ganadera, en donde el contexto global es difícil”, expresó.
En esa línea, destacó que, pese a las diferencias internas, Argentina mantiene altos estándares sanitarios: “Para el mundo somos un ejemplo en estas cuestiones. Sudáfrica lleva tres meses vacunando y no ha podido llegar al millón de cabezas, mientras que en Argentina, en el término de dos meses, vacunamos más de 45 millones de animales. Eso tiene que ver con un sistema que viene aceitado desde hace muchos años”, afirmó.
Revacunación y cambios en el calendario
Respecto de la revacunación que comenzará el 8 de junio y finalizará el 10 de julio, Martiarena explicó que estará dirigida exclusivamente a terneros y terneras, lo que implica que una parte de los animales jóvenes quedará durante varios meses sin cobertura vacunal completa.
En ese sentido, advirtió que esta situación puede generar complicaciones sanitarias y logísticas para los productores, especialmente en lo referido al movimiento de hacienda y a la organización del trabajo en los establecimientos rurales.
“No es tan complicado, solo se trata de entender que hay que cambiar la fecha. Por ahí nos dicen que el año que viene volvemos a marzo y octubre, como estábamos acostumbrados”, señaló.
Contexto sanitario internacional
Consultado sobre la expansión de la cepa SAT-1 del virus de la fiebre aftosa —uno de los siete serotipos reconocidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal, asociado a crisis ganaderas en Sudáfrica y con presencia en países de la Unión Europea—, el dirigente remarcó la capacidad de respuesta del sistema argentino.
“Nosotros rápidamente podemos dar respuesta e inmunizar la hacienda. Y eso es gracias al sistema que se viene trabajando hace 30 años, que tendrá errores y virtudes, pero no deja de ser un gran acierto, siendo un ejemplo en el mundo que el Estado nacional debe tener en cuenta”, concluyó.



