La justicia argentina procesó al anestesista Hernán Boveri y a la exresidente Delfina Lanusse por administración fraudulenta, en el marco de una investigación por el robo y desvío de medicamentos del Hospital Italiano. Según la causa, ambos profesionales habrían sustraído fármacos de alto riesgo, como el propofol, para utilizarlos fuera del ámbito médico con fines recreativos.
La medida fue dispuesta por el juez Javier Sánchez Sarmiento, quien además ordenó la prohibición de salida del país y embargos millonarios: 70 millones de pesos para Boveri y 30 millones para Lanusse. La fiscalía sostiene que, aprovechando sus funciones en el área de anestesiología, lograron evadir controles y retirar grandes cantidades del medicamento.
La investigación se inició tras una auditoría interna que detectó inconsistencias entre los registros de quirófano y el stock de farmacia. Con el avance del caso, se determinó que el propofol habría sido utilizado en contextos recreativos, una práctica extremadamente peligrosa por el riesgo de provocar paros cardiorrespiratorios sin supervisión médica.
A raíz del escándalo, el Hospital Italiano desvinculó a Lanusse y suspendió a Boveri, además de presentarse como querellante en la causa. El caso marca un precedente relevante en el control de prácticas irregulares dentro del sistema de salud y refuerza la responsabilidad de los profesionales en el manejo de recursos destinados a la atención médica.
CADENA 3



