Empresarios entrerrianos proyectan 2026 con cautela y expectativas de mejora

El presidente del Consejo Económico de Entre Ríos, Ramiro Reiss, aseguró que el empresariado de la provincia observa el 2026 con moderado optimismo, aunque advirtió que será un año desafiante y condicionado por distintas variables económicas.

En declaraciones al programa Lo Que Queda del Día, en Oíd Mortales Radio de Concordia, señaló que muchos empresarios consideran que la actividad podría mejorar respecto al año pasado, siempre que continúe el proceso de desinflación, se consolide el equilibrio fiscal, bajen las tasas de interés y mejore el acceso al crédito tanto para inversiones como para el consumo.

Reiss repasó que durante 2025 hubo una fuerte retracción de la actividad, marcada por alta competencia y elevados costos financieros, lo que generó importantes pérdidas de rentabilidad en numerosos sectores de la provincia.

Indicó que, a nivel nacional, rubros como energía y minería traccionan el crecimiento, algo que no ocurre en Entre Ríos, donde el principal impulso provino del campo. Explicó que, si bien los resultados económicos no fueron sobresalientes, sí hubo buenos rendimientos productivos que generaron movimiento en servicios vinculados como siembra, cosecha y transporte.

Sin embargo, consideró que el consumo no será el motor de la recuperación en el corto plazo, al menos hasta que bajen más las tasas de interés.

En cuanto al sector automotor, detalló que la venta de vehículos mostró un crecimiento significativo el año pasado, superior al 50 por ciento en Entre Ríos, y que las proyecciones de las fábricas marcan una suba de entre el 5 y el 10 por ciento para este año. Aun así, advirtió que la mayor competencia y la apertura económica reducen los márgenes de rentabilidad.

También señaló que la recuperación del consumo en la provincia está limitada por la fuerte dependencia del empleo público y la pérdida de poder adquisitivo salarial. Sostuvo que Entre Ríos tiene una proporción de empleados estatales superior a otras provincias de la Región Centro, lo que condiciona las cuentas públicas y dificulta mejoras salariales o bajas de impuestos.

Planteó que uno de los grandes desafíos es generar condiciones para que el sector privado invierta, cree empleo y permita un traslado progresivo del trabajo público al privado, impulsando así un círculo virtuoso de crecimiento, salarios y consumo.

Finalmente, se refirió a la necesidad de modernizar la legislación laboral y revisar la judicialización en la provincia, además de debatir la estabilidad del empleo público, proponiendo mecanismos que garanticen derechos pero que también permitan actuar con mayor agilidad ante incumplimientos laborales