El Gobierno nacional dictó un decreto de necesidad y urgencia que introduce cambios profundos en la Ley de Inteligencia Nacional y redefine el funcionamiento del sistema. La medida centraliza el control en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que pasa a conducir de manera directa todo el Sistema de Inteligencia Nacional.
El DNU declara como “encubiertas” todas las actividades de inteligencia y amplía las facultades de los agentes, que podrán aprehender personas en casos de flagrancia o por orden judicial, con aviso inmediato a las fuerzas de seguridad. Desde el oficialismo aseguran que la reforma busca mayor eficiencia, eliminar superposiciones y adaptar el sistema a amenazas actuales.
Entre los cambios más relevantes, se crea la Agencia Nacional de Contrainteligencia, se separan las funciones de ciberseguridad y ciberinteligencia, y se disuelve la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, concentrando esa tarea en el Estado Mayor Conjunto. Además, la SIDE tendrá mayor control presupuestario y podrá requerir información a organismos nacionales, provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
El decreto ya fue publicado en el Boletín Oficial y deberá ser analizado por el Congreso, en medio del debate por el alcance de las nuevas atribuciones y el uso del DNU para modificar una ley considerada sensible.
Fuente: Clarín


