Con el objetivo de evitar un mayor impacto sobre la inflación, el Gobierno nacional decidió postergar los aumentos previstos en los impuestos a los combustibles y trasladó su aplicación para el próximo mes.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 405, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y establece que las actualizaciones pendientes correspondientes a 2024, 2025 y al primer trimestre de 2026, que debían entrar en vigencia en junio, comenzarán a regir a partir del 1 de julio.
Según se detalla en los fundamentos de la norma, la decisión busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
Los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se actualizan en función de la inflación acumulada de cada trimestre y tienen incidencia directa en el precio final de la nafta y el gasoil en todo el país.
Si bien desde el inicio de la gestión de Javier Milei se aplicaron diversos ajustes, aún permanecen pendientes actualizaciones correspondientes a distintos períodos de 2024, todo 2025 y los primeros meses de este año.
No es la primera vez que el Ejecutivo decide postergar estos incrementos. En mayo ya había diferido parcialmente la actualización de los tributos sobre naftas y gasoil, mientras que en abril había suspendido por un mes la aplicación total de los aumentos debido al contexto internacional y su posible impacto en los precios internos.



