El 45% de alumnos de tercer grado alcanza el nivel esperado de lectura

El Plan Nacional de Alfabetización evidenció que solo el 45% de los alumnos de tercer grado alcanza el nivel esperado de lectura. Así lo revelaron los resultados de la prueba Aprender 2024 y un informe del Observatorio Argentinos por la Educación. A dos años de su implementación, el programa mostró avances en coordinación federal, capacitación docente y financiamiento, aunque todavía no se registran mejoras medibles en los aprendizajes.

La evaluación, que alcanzó a más de 100.000 estudiantes de todo el país, expuso un panorama preocupante: más de la mitad de los niños no logró las competencias lectoras acordes a su edad.

El informe —elaborado por Luz Martorelli, Martín Nistal y Lucía Vallejo— analizó el período 2024-2026 y advirtió que, si bien se consolidó un marco institucional común tras la aprobación del plan por el Consejo Federal de Educación, aún no existen datos comparables que permitan confirmar avances concretos en los resultados.

Avances institucionales y mayor inversión

Según el relevamiento, las 24 jurisdicciones aprobaron sus planes provinciales de alfabetización. De ellas, 17 ya cuentan con equipos técnicos específicos, cinco se encuentran en proceso de implementación y dos todavía no avanzaron en esa estructura.

También se registraron progresos en la formación docente: más de 11.500 maestros participaron en instancias presenciales y más de 37.000 en cursos virtuales. Además, el programa Escuelas Alfa en Red llegó a 6.686 instituciones con mayores dificultades en lectura y escritura.

En cuanto al presupuesto, la inversión destinada a alfabetización pasó de representar el 2,4% del gasto educativo en 2024 al 6,4% en 2025, lo que implicó un incremento real del 152%. Parte de esos fondos se destinó a la compra y distribución de 19,6 millones de libros en todo el país.

Dificultades en la implementación

No obstante, el informe señaló que muchas acciones continúan en desarrollo, especialmente aquellas vinculadas al acompañamiento pedagógico y al uso sistemático de evaluaciones para mejorar la enseñanza.

La profesora de Lengua y formadora docente Anabella Díaz consideró que los avances se observaron principalmente en el plano institucional y menos en los resultados concretos. “El impacto que vemos desde las escuelas todavía tiene mucho de declarativo y un inicio de gestión complejo”, afirmó.

Además, subrayó que la demora en la entrega de materiales afectó el trabajo en el aula: “En la escuela, la diferencia entre tener un libro en marzo o recibirlo en agosto es un año de lectura perdido”.

Brechas entre provincias

La prueba Aprender también evidenció marcadas diferencias regionales. Entre las jurisdicciones con mejores desempeños se ubicaron Formosa (64%), Córdoba (59%) y la Ciudad de Buenos Aires (55%). En contraste, Chaco, Neuquén y Misiones concentraron mayores porcentajes de estudiantes en niveles bajos de lectura.

Al tratarse de una evaluación muestral, no fue posible devolver resultados individuales a cada escuela ni medir aún la evolución posterior a la puesta en marcha del plan, uno de los principales reclamos de especialistas, según consignó Ámbito.

Díaz advirtió que persisten “dos deficiencias estructurales: una cadena rota en la información y una profunda fragmentación pedagógica”. De acuerdo con el informe, solo 11 jurisdicciones aplicaron evaluaciones propias, cuatro devolvieron resultados a las escuelas y apenas cinco adoptaron decisiones pedagógicas basadas en esos datos.

El desafío pendiente

A dos años de su lanzamiento, el Plan Nacional de Alfabetización logró posicionar el tema como prioridad educativa y avanzar en acuerdos federales, financiamiento y capacitación docente. Sin embargo, los aprendizajes aún no muestran mejoras significativas y las brechas territoriales continúan.

Los especialistas coinciden en que el principal desafío es consolidar la implementación efectiva en las aulas, fortalecer la cultura de evaluación y garantizar previsibilidad en la llegada de recursos.