Despidos masivos y plantas paralizadas: profunda crisis en un frigorífico pampeano

Un reconocido frigorífico atraviesa una grave crisis financiera que derivó en el despido de casi 200 trabajadores y la paralización total de sus plantas operativas.

Se trata del Frigorífico General Pico, propiedad del empresario Ernesto “Tito” Lowenstein, que en las últimas horas cesanteó a 194 empleados y frenó la actividad en sus establecimientos ubicados en Trenel, General Pico y Arata, provincia de La Pampa.

La empresa, que hasta esta semana contaba con alrededor de 450 trabajadores, enfrenta una delicada situación económica: acumula deudas por unos 34.000 millones de pesos —22.000 millones con bancos públicos—, más de 1.000 cheques rechazados por más de 12.000 millones y una fuerte caída en la producción. De faenar hasta 600 cabezas diarias, pasó en los últimos meses a menos de 50.

El cuadro se agravó cuando la cooperativa eléctrica suspendió el suministro por falta de pago, afectando aún más la operatividad de las plantas.

Semanas atrás ya se había dispuesto la suspensión total del personal y en enero la firma inició un procedimiento preventivo de crisis que no fue homologado. En ese marco, la empresa aseguró no contar con fondos para afrontar salarios y propuso abonar 500.000 pesos por empleado.

Este viernes, trabajadores realizaron una asamblea frente a la planta de Trenel para definir medidas de reclamo y exigir el pago de indemnizaciones adeudadas. También denunciaron falta de información oficial y ausencia de acompañamiento gremial.

La situación genera fuerte preocupación en la economía local, dejando a casi 200 familias sin ingresos en distintas localidades pampeanas.