Tras una investigación que se extendió durante casi dos años, Gendarmería realizó allanamientos en Buenos Aires y Santa Fe y logró desarticular una organización dedicada a la captura, acopio y venta ilegal de animales silvestres.

Durante los procedimientos rescataron aves, tortugas, peces y otros animales que eran comercializados a través de redes sociales y enviados por encomienda hacia distintas provincias. También hallaron ejemplares muertos y elementos utilizados para la caza y captura.
Además, secuestraron marihuana, armas de fuego, municiones y tramperas. Dos hombres quedaron detenidos y otros dos fueron imputados en la causa por infracción a la Ley de Conservación de la Fauna Silvestre.

Los animales rescatados quedaron bajo resguardo de organismos ambientales para su rehabilitación y posterior recuperación.



