El camarógrafo de A24 fue golpeado, rociado con gas pimienta y reducido por efectivos de la Policía Federal Argentina durante un operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso, en el marco de una protesta ambientalista que terminó con detenciones y momentos de tensión con la prensa.
El episodio generó fuertes repercusiones. El periodista Luis Novaresio pidió la renuncia de la ministra de Seguridad, mientras que la senadora Patricia Bullrich confirmó la apertura de un sumario interno y calificó el accionar del uniformado como “reprochable” y “desmedido”.
El hecho ocurrió mientras se desarrollaba una manifestación vinculada al debate por la ley de Glaciares. Según reconstrucciones oficiales y testimonios periodísticos, activistas de Greenpeace Argentina habían irrumpido en el edificio legislativo y eran desalojados por las fuerzas de seguridad cuando se produjo la agresión. En ese contexto, trabajadores de prensa intentaban registrar el procedimiento.
El camarógrafo, identificado como Facundo Tedeschini, recibió golpes, fue rociado con spray irritante y reducido en el suelo. Tras el incidente, fue asistido por el SAME y trasladado al Hospital Ramos Mejía, donde le diagnosticaron lesiones leves y efectos derivados del gas pimienta. Otros periodistas también denunciaron empujones y el uso de aerosol durante el operativo.
Desde el hospital, Tedeschini relató que la agresión se produjo mientras intentaba continuar filmando el avance policial. “Me pegaban patadas por abajo”, afirmó, y explicó que el cable de la cámara quedó enganchado, lo que le impedía retroceder mientras los efectivos avanzaban.
Bullrich señaló que el trabajador de prensa se acercó a la zona donde estaban los detenidos para registrar imágenes, aunque subrayó que, aun en ese marco, la conducta del agente será investigada por no ajustarse a los protocolos.
La jornada se desarrolló en un clima de alta tensión frente al Congreso, con al menos una docena de activistas detenidos. Según denunciaron periodistas presentes, la agresión ocurrió incluso cuando no se registraban enfrentamientos directos con manifestantes, lo que reavivó el debate sobre los límites de los operativos de seguridad y las garantías para el trabajo de la prensa en la vía pública.
Horas más tarde, el camarógrafo fue dado de alta y se encuentra fuera de peligro, mientras avanza la investigación administrativa sobre los efectivos involucrados.
Fuente: rosario3



