La Cervecería Quilmes decidió avanzar con un nuevo recorte en su planta de Zárate, inaugurada en 2020 con una inversión millonaria destinada a producir en el país la reconocida cerveza Corona.
La empresa puso en marcha un plan de retiros voluntarios que reducirá significativamente la dotación de personal. La planta, que llegó a contar con 260 operarios hace cuatro años y actualmente tiene 140, pasará a funcionar con poco más de 80 trabajadores.
Según trascendió, la medida responde a la fuerte caída del consumo y al impacto de la crisis económica. Desde el gremio cervecero indicaron que el acuerdo se alcanzó ante la posibilidad de un freno total en la producción o incluso el cierre de la fábrica. También señalaron que la importación de productos y la baja en las ventas complicaron seriamente la actividad.
De los tres turnos que tenía la planta, solo quedará uno operativo, enfocado en la línea de envasado en vidrio no retornable, con una estructura mucho más reducida.



