Hugo Eduardo Enriquez, de 37 años, reconoció haber asesinado de once puñaladas a Gabriel Gustavo González en una vivienda de Bajada Grande y luego haber arrojado el cuerpo al río Paraná. El juez Mauricio Mayer deberá resolver en los próximos días si homologa el acuerdo alcanzado entre la fiscalía y la defensa.
El hecho ocurrió a fines de 2025 y generó fuerte conmoción en la zona. La investigación logró esclarecer lo sucedido a partir de confesiones, pruebas biológicas y registros fílmicos, que descartaron la versión inicial de una supuesta legítima defensa.
El acuerdo fue impulsado por el fiscal Laureano Dato y el defensor Claudio Berón, y contempla una pena de nueve años y seis meses de prisión efectiva en la Unidad Penal Nº1 de Paraná. Este tipo de procedimientos abreviados permite reducir la pena a cambio de la admisión de culpabilidad por parte del imputado.
Según se estableció, el crimen ocurrió en la madrugada del 30 de noviembre. La víctima, que se encontraba en situación de calle, ingresó a la vivienda ubicada en Bajada del Paraná y Cortada C, donde se produjo una discusión. En ese contexto, Enriquez atacó con un arma blanca y le asestó once puñaladas en el cuello y el tórax, provocando la muerte inmediata tras seccionar la arteria aorta.



