La tradicional firma La Suipachense, con más de 70 años de trayectoria en la industria láctea, fue declarada en quiebra por la Justicia bonaerense y cesó definitivamente sus actividades, dejando sin trabajo a 140 empleados.
La empresa, cuya razón social era Lácteos Conosur S.A., había paralizado su producción durante varios meses en medio de una fuerte crisis del sector. Sin ingresos y sin lograr presentar un plan que garantizara la continuidad operativa, el Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes decretó la quiebra y ordenó la inhibición de bienes.
La planta ubicada en Suipacha llegó a procesar hasta 250 mil litros de leche diarios y fue durante décadas un actor clave en el mercado regional. Sin embargo, el deterioro económico, los despidos previos y la interrupción total de la producción precipitaron el cierre definitivo.
El caso se suma a otras dificultades que atraviesa la industria láctea argentina, afectada por la caída del consumo interno, la sobreoferta de productos y un escenario internacional con demanda estancada.
El cierre de La Suipachense refleja el complejo momento que vive el sector alimenticio y el impacto directo que la crisis productiva tiene sobre el empleo.



