Cerró una histórica fábrica de retenes en Córdoba tras más de 50 años de actividad

La industria metalúrgica argentina suma un nuevo cierre. La empresa Scar, dedicada a la fabricación de retenes, bajó definitivamente las persianas de su planta ubicada en el barrio Pueyrredón de la ciudad de Córdoba, luego de más de cinco décadas de trabajo ininterrumpido.

La firma supo convertirse en un emblema del sector industrial, abasteciendo a distintas provincias del país y generando empleo para numerosos trabajadores, además de sostener una red de proveedores, transportistas y comercios vinculados a su actividad.

El cierre dejó una amplia estructura industrial vacía y genera preocupación en la comunidad del barrio, donde durante años la fábrica fue parte de la vida cotidiana. La decisión también impacta en familias que dependían directa o indirectamente de su funcionamiento y en los comercios cercanos que se nutrían del movimiento que generaba la planta.

Según referentes del sector metalúrgico, la industria atraviesa un escenario complejo marcado por la caída de ventas, la recesión económica y el aumento de importaciones. Informes del sector indican que la actividad industrial acumula una fuerte retracción en los últimos años y que la capacidad instalada de muchas fábricas se encuentra muy por debajo de su potencial.

Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos señalaron que gran parte de los rubros del sector registran números negativos y advirtieron que, ante este panorama, algunas empresas optaron por importar productos terminados para poder sostener su actividad, lo que debilita la cadena de valor de la producción nacional.