Caputo reconoció el retroceso inflacionario y apuntó a la falta de demanda de pesos

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció la reciente aceleración de la inflación y sostuvo que el Gobierno no puede controlar la demanda de pesos, aunque proyectó que el proceso de desinflación se retomará en el corto plazo. Además, aseguró que ya cuentan con financiamiento identificado para afrontar los próximos vencimientos de deuda.

Durante su participación en el 21° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, el funcionario descartó que el país vuelva a los mercados internacionales para colocar deuda y anticipó que en los próximos meses se anunciarán nuevas alternativas de financiamiento.

En relación a la inflación, Caputo explicó que su dinámica depende del equilibrio entre la oferta y la demanda de dinero. “Uno puede controlar la oferta, pero no puede forzar a la gente a mantener pesos si no quiere”, señaló, al tiempo que consideró que, si se mantienen las actuales políticas, “más temprano que tarde la inflación va a converger a niveles más bajos”.

El ministro admitió que, tras una mejora inicial, en los últimos meses se registró un retroceso en el proceso desinflacionario. En ese sentido, vinculó la suba reciente de precios a la recomposición de valores relativos, especialmente en rubros regulados y en alimentos como la carne. No obstante, consideró que se trata de factores transitorios y estimó que la tendencia debería revertirse en el corto plazo.

También hizo referencia al escepticismo social frente a la economía y afirmó que, pese a los avances logrados, persiste una desconfianza arraigada.

En materia de deuda, el titular del Palacio de Hacienda remarcó que el Gobierno prioriza el uso de recursos propios y mecanismos de financiamiento más económicos antes que recurrir a la emisión de bonos en el exterior. Según indicó, el equipo económico ya tiene cubiertos los próximos tres vencimientos de capital, por unos 9.000 millones de dólares.

Caputo consideró además que el actual nivel de riesgo país es elevado en relación con la situación económica y sostuvo que el objetivo es continuar estabilizando la macroeconomía para mejorar las condiciones de financiamiento.

En cuanto a la relación con el Fondo Monetario Internacional, destacó el buen vínculo con el organismo y aseguró que existe un alto nivel de confianza en el rumbo económico.

Por último, subrayó la importancia de generar condiciones macroeconómicas estables para impulsar la inversión privada y afirmó que el desarrollo de sectores como la energía y la minería responde a un entorno más previsible. En ese marco, insistió en que el desafío principal es consolidar la confianza y sostener el orden económico alcanzado.