La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó una nueva actualización del monotributo que comenzará a regir desde junio de 2026. La medida incluye aumentos en las cuotas mensuales, modificaciones en los topes de facturación y cambios en distintos parámetros fiscales que impactarán sobre millones de contribuyentes.
La actualización alcanzará tanto a prestadores de servicios como a quienes se dedican a la venta de bienes. Según informó el organismo, el ajuste responde al mecanismo automático previsto por la normativa vigente, basado en la evolución de la inflación y otros indicadores económicos.
Con los nuevos valores, los monotributistas deberán revisar su situación fiscal para determinar si continúan dentro de la misma categoría o si corresponde realizar una recategorización, evitando así posibles diferencias impositivas o sanciones futuras.
Cómo quedarán las nuevas cuotas
Las categorías más bajas tendrán incrementos moderados, mientras que en las escalas superiores el impacto será mayor, especialmente en actividades vinculadas a la prestación de servicios.
Desde junio, la categoría A pasará a pagar $42.386,74 mensuales y la categoría B tendrá una cuota de $48.250,78. En ambos casos, los valores serán iguales tanto para servicios como para venta de bienes.
A partir de la categoría C comenzarán las diferencias según la actividad desarrollada. Los contribuyentes que prestan servicios deberán abonar $56.501,85, mientras que quienes comercializan productos pagarán $55.227,06.
En las categorías más altas, los incrementos serán considerablemente más elevados. La categoría H para servicios alcanzará los $447.346,93 mensuales y la categoría K llegará a $1.381.687,90, convirtiéndose en la escala más alta del régimen simplificado.
También se actualizarán los topes de facturación
Además de las cuotas mensuales, ARCA modificó los límites máximos de facturación anual permitidos para permanecer dentro del monotributo.
Con los nuevos parámetros, la categoría A tendrá un tope anual de $10.277.988,13, mientras que la categoría K llegará hasta $108.357.084,05.
Desde el organismo explicaron que el objetivo de esta actualización es evitar que contribuyentes queden excluidos automáticamente del régimen debido al impacto inflacionario registrado durante el último año.
La medida también contempla cambios relacionados con alquileres devengados, consumo energético y aportes previsionales y de obra social, variables que forman parte de los criterios utilizados para definir cada categoría.
Finalmente, ARCA recordó que la próxima recategorización deberá realizarse teniendo en cuenta la facturación y los movimientos económicos registrados durante los últimos 12 meses.



