La Policía Federal Argentina (PFA) desarticuló una organización acusada de reclutar civiles, exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad para enviarlos ilegalmente a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia. En el marco de la investigación, una mujer fue detenida durante un allanamiento en la localidad bonaerense de Tigre, mientras que su pareja, señalada como presunto cómplice, permanece prófuga tras haber viajado a Brasil.

La investigación fue llevada adelante por el Departamento Antisecuestros Norte de la Superintendencia de Investigaciones Federales, por orden del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N.º 2 de Lomas de Zamora.
La causa se originó en marzo de 2026, cuando la Policía de Seguridad Aeroportuaria entrevistó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza a cuatro hombres que se disponían a viajar hacia Ucrania. En un principio aseguraron que trabajarían en tareas de construcción, pero las contradicciones en sus declaraciones despertaron las sospechas de los investigadores.
Los pasajeros no pudieron explicar quién había comprado sus pasajes, quién los recibiría en destino ni las tareas que iban a desempeñar. Tampoco contaban con dinero suficiente ni con pasajes de regreso. Finalmente, admitieron que viajarían para incorporarse al frente de combate a cambio de una remuneración de aproximadamente 3.000 dólares mensuales.

Según la investigación, los reclutados habían sido contactados mediante plataformas digitales y recibieron instrucciones para ocultar el verdadero motivo del viaje. Ante estos indicios, la Justicia ordenó impedir que abordaran el vuelo e inició una causa por presunta trata de personas.
Como resultado de las tareas investigativas, los efectivos identificaron a los presuntos responsables del reclutamiento y realizaron un allanamiento en una vivienda de Tigre, donde fue detenida una mujer argentina. Durante el procedimiento se secuestró un teléfono celular y se constató la existencia de una cuenta vinculada a criptoactivos cuyos fondos ya habían sido congelados por disposición judicial.

La detenida quedó incomunicada y a disposición del magistrado interviniente, mientras continúa la búsqueda de su pareja y avanza la investigación para determinar el alcance de la organización.



