El Gobierno nacional oficializó una actualización parcial de los impuestos a los combustibles que comenzará a regir durante mayo, mientras que volvió a postergar parte de los incrementos previstos por ley para junio.
La medida fue establecida mediante el Decreto 302/2026 y alcanza tanto a la nafta como al gasoil. Según se informó, se aplicarán subas parciales en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, en el marco de una política de ajustes graduales.
En el caso de las naftas, el incremento impositivo será de $10,398 por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y de $0,637 en el tributo al dióxido de carbono. Para el gasoil, la actualización contempla una suba de $9,269, además de montos diferenciales para determinadas regiones y otro ajuste vinculado al impuesto ambiental.
Además, el Ejecutivo decidió postergar hasta el 1° de junio los aumentos pendientes relacionados con actualizaciones anteriores basadas en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Aunque el decreto no fija directamente los precios en surtidores, los cambios impositivos podrían impactar en el valor final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio. Fuente: El Once



