Las aeronaves involucradas sufrieron daños menores, aunque debieron ser retiradas de servicio. Un incidente operacional entre dos aviones comerciales alteró la actividad nocturna en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez y volvió a poner el foco en la seguridad de las maniobras en plataforma.
El hecho ocurrió cuando un Airbus A321 de LATAM Airlines, que era remolcado hacia otra posición, impactó contra la parte posterior de un Boeing 737-800 de Aerolíneas Argentinas, que se encontraba detenido a la espera de autorización para despegar.
Según informó la compañía argentina, la aeronave afectada correspondía al vuelo AR1267, que debía cubrir la ruta entre Santiago de Chile y el Aeroparque Jorge Newbery. El impacto se produjo durante la noche del miércoles 22 de abril y dañó la barra estabilizadora del avión con matrícula LV-FVN, lo que obligó a retirarlo de servicio para realizar inspecciones técnicas. Aunque los primeros análisis indicaron que los daños eran menores, los protocolos de seguridad determinaron la cancelación del vuelo.
La Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile inició una investigación para determinar las causas y responsabilidades del incidente. De acuerdo con fuentes del sector, este tipo de situaciones suele estar vinculado a fallas de coordinación entre señaleros y operadores de remolque, o a errores en la percepción de distancias, especialmente en operaciones nocturnas en aeropuertos de alto tráfico.
Desde LATAM Airlines confirmaron que el contacto se produjo durante el rodaje previo al despegue del vuelo LA756, con destino a São Paulo. La empresa indicó que activó sus protocolos internos de seguridad y que colabora con las autoridades para esclarecer lo ocurrido. También señaló que su aeronave sufrió daños menores en un ala.

Tras el incidente, Aerolíneas Argentinas implementó un plan de contingencia para asistir a los pasajeros del vuelo cancelado. La compañía aseguró que no hubo heridos y que la seguridad nunca estuvo comprometida. La mayoría de los viajeros fue reubicada en un vuelo de Sky Airline con destino a Buenos Aires, mientras que el resto completó su traslado en servicios posteriores.
En un comunicado, la empresa estatal detalló que el avión se encontraba detenido cuando fue impactado desde atrás por la aeronave de LATAM en maniobra de traslado. “El impacto produjo daños en la barra estabilizadora, dejando al avión fuera de servicio. Según los primeros relevamientos, se trata de daños menores”, indicó.
Además, remarcaron que los pasajeros fueron desembarcados conforme a los protocolos y reubicados en otros vuelos. También informaron que iniciaron los trámites correspondientes para reclamar por los daños ocasionados.
El incidente podría afectar la programación de vuelos regionales, ya que el Boeing 737-800 deberá permanecer en Santiago hasta recibir el alta técnica, tras someterse a inspecciones específicas para descartar daños estructurales.
El corredor aéreo entre Santiago de Chile y Buenos Aires es uno de los más importantes del Cono Sur, tanto por su volumen de pasajeros como por su relevancia comercial y turística. En ese contexto, la rápida reubicación de los pasajeros fue destacada como una muestra de la coordinación entre aerolíneas en rutas de alta demanda.
Mientras avanza la investigación, las operaciones en el aeropuerto continuaron con normalidad, aunque el episodio volvió a poner en evidencia la necesidad de reforzar los controles de seguridad en plataforma, especialmente en escenarios de alta densidad y actividad nocturna.



