Las entidades financieras comenzaron a contactar a clientes en mora para ofrecer planes de refinanciación ante un escenario cada vez más complicado. La suba sostenida de la morosidad, junto con tasas elevadas y caída de ingresos, encendió las alarmas en todo el sistema.
Según los últimos datos, la mora en créditos personales alcanzó el 11,2%, el nivel más alto desde 2004, acumulando 16 meses consecutivos en alza. El problema ya impacta en casi todos los bancos del país y también golpea con más fuerza a entidades no financieras.
En este contexto, los bancos analizan extender plazos y, en algunos casos, reducir costos para que los clientes puedan afrontar sus cuotas. Sin embargo, las tasas siguen siendo muy altas: los préstamos personales rondan el 70% anual y el costo financiero total puede superar el 250%.
Especialistas señalan que la elevada morosidad y la incertidumbre económica dificultan una baja en las tasas, pese a cambios en la política monetaria. Además, el deterioro del poder adquisitivo y la pérdida de empleo aparecen como las principales causas del endeudamiento.
Mientras tanto, en el Congreso avanza un proyecto que busca aliviar la situación con mecanismos de refinanciación y asistencia para deudas de consumo.
El sistema financiero enfrenta un escenario complejo, donde la recuperación dependerá de una mejora en los ingresos y mayor estabilidad económica.
EL ONCE



