La reforma laboral ya comenzó a regir tras su promulgación en el Boletín Oficial y una de sus principales novedades es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que permitirá a las empresas contar con un fondo destinado al pago de indemnizaciones o sentencias en juicios laborales.
Sin embargo, el sistema no podrá utilizarse de inmediato. La ley establece que las empresas deberán realizar aportes durante al menos seis meses antes de poder usar ese dinero para afrontar despidos. El esquema comenzaría a implementarse el 1° de junio, aunque el Gobierno podría extender ese plazo por otros seis meses.
El FAL se financiará con un porcentaje de los aportes que hoy realizan las empresas al sistema previsional, por lo que no implicaría un aumento de costos sino una reasignación de recursos que actualmente recibe la Anses. Esos fondos serán administrados e invertidos en el mercado de capitales por sociedades de bolsa elegidas por cada empresa.
La reglamentación aún debe definir qué tipo de inversiones estarán permitidas, tarea que recaerá principalmente en la Comisión Nacional de Valores (CNV). Desde el Gobierno adelantaron que el objetivo será preservar el valor del dinero y evitar operaciones de riesgo.
El esquema también fija límites: las empresas no podrán invertir en acciones propias ni tener vínculos societarios con las entidades que administren los fondos. Además, las sociedades de bolsa podrán cobrar una comisión con un tope del 1%.
Por otra parte, dos sectores importantes del mercado laboral quedarán fuera del régimen: los trabajadores de la construcción, que ya cuentan con un sistema propio de aportes para indemnizaciones, y las empleadas de casas particulares, ya que en esos casos los empleadores suelen ser personas físicas y no empresas.
FUENTE CLARIN



