Lo que comenzó como una grave acusación por presunta explotación laboral en una plantación de manzanas en el estado de Rio Grande do Sul, en Brasil, tuvo un giro inesperado.
A un día de que se hiciera pública la situación, los 17 trabajadores misioneros confirmaron que cobraron por las tareas realizadas y pudieron retirarse del establecimiento rural. El grupo, en su mayoría oriundo de San Vicente, había denunciado que llevaba semanas sin percibir salario y que les exigían completar toda la cosecha para acceder al pago.
Según relataron, se encontraban en una zona rural a unos 30 kilómetros de Caxias do Sul, prácticamente aislados y sin recursos para regresar.
La difusión del caso en medios de Misiones y la repercusión pública habrían sido determinantes para destrabar el conflicto. Tras la visibilización, se concretó el pago adeudado y se les facilitó el traslado para abandonar el lugar.
Actualmente, los trabajadores ya se encuentran fuera de la finca y organizan su regreso a la Argentina. El episodio vuelve a poner el foco en los controles laborales y en las condiciones en que muchos trabajadores temporarios viajan al exterior.
Imagen ilustrativa.
Fuente: Bajo la Lupa



