Entre Ríos ante el desafío de avanzar hacia una Policía Comunitaria con enfoque preventivo y social

El licenciado Héctor Olivera impulsa la creación de la Policía Comunitaria en Entre Ríos como un nuevo paradigma en materia de seguridad pública, orientado a fortalecer el vínculo entre las fuerzas policiales y la comunidad. La propuesta plantea un modelo de policía de proximidad, con fuerte anclaje territorial, que priorice la prevención del delito y la construcción de relaciones sólidas con los vecinos, las instituciones y los distintos niveles del Estado, tanto locales como provinciales y nacionales.

La iniciativa busca que la presencia policial en los barrios no se limite a una respuesta reactiva frente al delito, sino que promueva un trabajo permanente y articulado con la comunidad. En este esquema, el ciudadano debe sentirse acompañado y protegido, mientras que el funcionario policial cumple su rol desde una lógica de cercanía, compromiso y corresponsabilidad social, trabajando de manera conjunta pero con funciones claramente definidas.

Entre los principales objetivos de la Policía Comunitaria se destaca la prevención del delito mediante la presencia activa y cotidiana en los territorios, el conocimiento de la realidad barrial y la identificación temprana de situaciones de riesgo. A su vez, se propone fortalecer los lazos de solidaridad y confianza entre la policía y la comunidad, generando un clima de cooperación que permita mejorar la convivencia y la seguridad.

Otro eje central del proyecto es la articulación con las áreas operativas y de investigación criminal. La Policía Comunitaria no reemplazaría estas funciones, sino que las complementaría, aportando información clave para el desarrollo de tareas de inteligencia e investigación, con el objetivo de desarticular bandas organizadas y combatir de manera más eficaz el narcotráfico y otros delitos complejos.

La implementación de este modelo podría traer beneficios significativos para la provincia. Entre ellos, una mayor sensación de seguridad en los barrios, una reducción de los hechos delictivos a partir del trabajo preventivo y una mejora sustancial en la relación entre la policía y la sociedad. Asimismo, se apunta a la prevención de la violencia, promoviendo el diálogo, la mediación y la resolución pacífica de conflictos.

La creación de la Policía Comunitaria en Entre Ríos se presenta así como una oportunidad para repensar las políticas de seguridad desde una perspectiva más humana, cercana y participativa. En este sentido, resulta fundamental abrir el debate y avanzar en la aprobación de una ley que permita poner en marcha este modelo, con el objetivo de construir una seguridad más eficiente y alineada con las necesidades reales de la comunidad.